
Una de las mayores injusticias cometidas en la historia de la literatura es la adjudicación de la autoría de 'Los tres mosqueteros' y 'El Conde de Montecristo' a Alexandre Dumas padre (su hijo también fue escritor, y mejor persona que él). Dumas padre escribió más de 300 obras en su vida, una cantidad de trabajo que se explica con el dato de que llegó a trabajar con 63 "colaboradores", a los que hoy llamaríamos "negros". El mejor de ellos fue Auguste Maquet, quien renunció a que su nombre apareciera junto al de Dumas (mucho más comercial que el suyo) a cambio de una pasta gansa. Maquet organizaba la estructura general del argumento y el primer borrador. Sobre él, Dumas añadía detalles (los editores les pagaban por línea) y descripciones. En una ocasión, Alexandre Dumas padre le preguntó a su hijo: "¿Has leído mi nueva novela?". Y su hijo le contestó: "Sí. ¿La has leído tú?". En 1851, tras diez años de colaboración, Maquet dejó de colaborar con Dumas y, más adelante, le llevó a juicio para reclamarle el dinero que creía que valía su trabajo. El juez no le dio la razón, porque, aunque el trabajo de documentación histórica y la mayor parte del trabajo de escritura era de Maquet, consideró que el "color" lo ponía Dumas. Injusticias de la vida... y la literatura. Aquí abajo tenéis a ambos (Maquet es el de la izquierda).